martes, 5 de noviembre de 2024

Hace 108 años nacía el compañero Julio Darío Alessandro.

 



Un 5 de noviembre de 1916, nació en General Pinto, provincia de Buenos Aires.  Maestro. En 1936 se afilió a FORJA como una manera de mantener vivas las banderas del radicalismo yrigoyenista. Con la llegada del peronismo a la escena política y social de la República, tanto él como otros cuadros de FORJA se incorporaron a la gestión del gobernador Domingo Mercante: Julio, puntualmente, secundó a Don Arturo Jauretche, con el cargo de Director del Banco Provincia. Fué convencional constituyente en 1949 y diputado provincial por el Partido Peronista, pero renunció a la banca en 1952 para asumir como intendente de Rojas, provincia de Buenos Aires. Su buena gestión comunal le aseguró su reelección por un nuevo período. Derrocado Perón por la fuerza de las armas en septiembre de 1955, Alessandro fue encarcelado sin causa alguna por más de 8 meses en la Penitenciaría Nacional y en la cárcel de Caseros. Una vez en libertad volvió a la localidad de Rojas para ganarse la vida en la librería que tenía su madre. Durante un breve período, durante el tercer gobierno peronista, sería secretario de prensa del gobierno bonaerense del Dr. Oscar Bidegain. Con la vuelta de la democracia en 1983 en un gran esfuerzo editorial que afecta su propio bolsillo, cree conveniente editar en cuatro tomos las “Polémicas de Jauretche” como una manera de dejar claro quienes siguen siendo los enemigos de la Patria. Para 1987 fue elegido diputado nacional por el Partido Justicialista, pero indignado por la entrega de Menem y la amnistía a los militares genocidas se apartó del bloque, para con otros compañeros conformar el “Grupo de los 8”. Falleció el 12 de septiembre de 1999.

miércoles, 14 de febrero de 2024

Hace 50 años hablaba Juan Perón a la juventud.

 




Palabras del Presidente de la Nación,


Teniente General Juan Domingo Perón, pronunciadas


durante la segunda reunión


con los dirigentes de la Juventud Peronista,


llevada a cabo en la residencia


Presidencial de Olivos.


14-2-74




-Como se nos acaba el tiempo, prefiero hacer algunas reflexiones a los compañeros. 


Todas las revoluciones sin excepción, pasan siempre, como lo he repetido muchas veces, por cuatro etapas. La primera es, indudablemente, el adoctrinamiento y la preparación ideológica de esa revolución. La segunda etapa es la toma del poder; porque esto se realiza siempre desde el poder.


La revolución que quiera ser profunda y trascendente, cualquiera sean las formas en que se la realice, tiene que ser preparada antes de la toma del poder, para realizarla desde el poder.


La tercera etapa, que denominaremos dogmática, es la reafirmación ideológica y el proceso doctrinario de realización.


La cuarta y última etapa de la revolución es su consolidación a través de una organización que dé permanencia y sustancia permanente a esa revolución, que no necesita ser permanente,como en la teoría trotskista. Ningún pueblo vive en revolución permanente.


Las revoluciones son etapas de transformación, pero ello no puede ser lo permanente.




EJEMPLOS HISTORICOS




Esto lo podemos ver en los ejemplos de la historia. En la Revolución Francesa, la etapa doctrinaria son los enciclopedistas y sus trabajos; la toma del poder, es el 14 de julio. La etapa dogmática es el imperio, y la institucional es la primera república.


Si lo quieren ver, en el otro bando, el comunista, pueden observar que el adoctrinamiento son Lenín, Marx, Engels y todos los que trabajaron en la preparación de esa revolución en el año 17, que es la toma del poder.


La etapa dogmática, es Stalin; la etapa institucional, es Kruschev y las nuevas organizaciones que ahora ya han establecido el sistema. En consecuencia, en esa evolución pendular que es siempre lo social y lo político llegaron a la extrema izquierda y ahora vuelven al otro extremo para constituir un capitalismo de Estado.


Es decir que este es un proceso natural dentro de las formas normales de la revolución. Algunos creen que la revolución es tomar el poder y ponerse a hacer "macanas".


No. Existe un proceso que fija una etapa histórica, en cualquier país que se decida a hacer esa revolución, y no tiene por qué ser cruenta; puede ser totalmente incruenta, siempre que remueva profundamente la comunidad que se desea transformar.




EL PRIMER INTENTO




Nosotros ya hemos estado durante muchos años luchando. Hicimos un primer intento; tomamos el poder que es lo que nos posibilitó el adoctrinamiento del pueblo argentino, ya que dio lugar a que pudiéramos fijar una ideología.


Pero como la historia está hecha de acciones y reacciones,vino una reacción que nos desplazó. Tuvimos que luchar nuevamente para la toma del poder, para consolidar la segunda etapa revolucionaria.


Lo hemos conseguido de la forma en que debe conseguirse para que sea permanente y ejecutable. Es decir, mediante la decisión del pueblo, que es la única que necesita el hombre que hace la revolución para realizarla incruentamente. Sin destruir, sino comenzando a construir en la etapa dogmática que es la que estamos viviendo. Pero en esa etapa es necesario imponer el dogma; por eso se llama dogmática, dejando para después lo normal y permanente, que es la institucionalización, que debe venir como consecuencia de ella. A nosotros nos está pasando lo que ocurre en todas las revoluciones: se ha venido luchando con una consigna, la consigna justicialista, que implica todo lo que nosotros venimos haciendo desde hace treinta años.




EL DESVIACIONISMO




Hemos tomado el poder; las masas son conscientes de lo que se está realizando. Pero qué ocurre: los dirigentes comienzan a tener dentro y fuera del dogma sus propias preferencias y luchan por ellas en vez de hacerlo por la ideología y la doctrina que dio razón de ser al movimiento revolucionario.


Esto no es nuevo. No se olviden de la revolución cultural china. Es en base de un proceso como este lo que nos está pasando a nosotros. El desviacionismo que se produjo en los primeros diez años en la etapa dogmática, después de llegar al poder, llevó a 'la revolución cultural y a la limpieza que se hizo en China para tomar el camino que los condujera a la verdadera revolución que ellos ansiaban. Lo mismo ocurrió con la revolución francesa, que tuvo una etapa que duró cinco años. Ellos lo arreglaron con la guillotina.


Es también una manera de arreglarlo; pero las revoluciones pasan todas por estas etapas de intento de divisionismo, que obedecen más a los intereses personales de algunos dirigentes que a una verdadera desviación doctrinaria o ideológica.


Por eso la masa normalmente está en lo inicial y son los dirigentes los que trabajan en la deformación. El peligro está, precisamente, en que esa masa sea engañada, porque eso no puede ser aceptado en una revolución.




LA JUVENTUD ES EL FUTURO




Eso mismo nos está pasando a nosotros; no es nuevo ni debemos afligirnos por eso. Debemos aclarar esta situación para que la decantación natural nos vaya llevando a la consolidación de un hecho real en la organización de la juventud.




Lo más importante en toda revolución es precisamente la juventud. ¿Por qué? Porque es el futuro, y las revoluciones no se hacen para ahora, sino para el futuro. Nosotros seremos quizá los que trabajemos arduamente por conseguirla; pero los que van a gozar, disfrutar o sufrir son los que nos sigan a nosotros y a ustedes.


Ese proceso de transformación implica también un trasvasamíento generacional; es decir, para que las doctrinas no sufran y las ideologías no se frustren, es indispensable un proceso generacional, ordenado y armónico, que es lo que se pretende dar a la juventud con una capacitación. Porque de otra forma, ¿para qué habríamos hecho nosotros un esfuerzo de treinta años, si luego viniera una juventud incapacitada y destruyera todo lo que hemos hecho? ¿Qué interés podríamos tener nosotros en seguir trabajando, o en seguir sacrificando mucha gente y mucho tiempo a la realización de una tarea que ha de frustrarse en el futuro?


Es tan importante hacer la revolución como asegurarle el futuro a través de una generación nueva, que siga los mismos lineamientos, porque si no, se va zigzagueando en el aire hasta frustrarse. Es lo que en parte ha estado sucediendo en estos dieciocho años pasados, en que todos los gobiernos se han frustrado. Quizá todos llegaron con buenas intenciones, pero, "el camino que conduce al infierno se dice que está empedrado de buenas intenciones". No es suficiente la buena intención, sino que es necesario que sea acompañada por un permanente trabajo organizado.




REVOLUCION CULTURAL




Yo los he escuchado a ustedes y veo que tienen la más profunda razón. Estamos ahora en plena revolución cultural en lo que se refiere a la juventud y estamos aventando la mala semilla. Eso ha de ser previo a cualquier organización futura, es decir, sacar lo que no sea de nuestro Movimiento y organizarlo con los que pertenezcan a él. Porque no todos los que se ponen la camiseta peronista, son peronistas, ni todos los que gritan 'Viva Perón' son justicialistas, es decir, que piensan y sienten como piensa y siente el Movimiento.




Nuestra revolución tiene su razón de ser en una masa, y hay que interpretar, obedecer y servir a esa masa. Si eso no se realiza, no es Justicialismo. A esa masa se la debe servir con un proceso permanente, no a golpes ni con bombas.


Eso no resuelve nada. Es la inteligencia, la comprensión, el trabajo consciente de todos los días lo que va conformando el ideal que sustentamos y que queremos lanzar hacia el futuro.


Si ponemos bombas, estamos destruyendo inútilmente. ¿Si nos matamos en la calle, qué vamos a solucionar?


Las revoluciones de masas deben ser tranquilas, en paz, construyendo y no destruyendo; es decir, amalgamando esas masas en un sentido y sentimiento que sea real y efectivo para asegurar el futuro, que es lo que nosotros queremos hacer ahora desde el gobierno. Tenemos el consenso público.


¿Cómo van a poder perturbarnos los que fuera del Movimiento están tratando de pelear y matar gente, o los que dentro de él están procurando también servir a esos en sus objetivos totalmente inconfesables? Esos hechos o esas excrecencias suceden en todas partes y en todas las revoluciones.


No creamos que es una cosa exclusivamente nuestra. Los hombres son así.


Entonces, lo que debemos hacer es organizarnos los que pensamos de una misma manera, los que tenemos los mismos objetivos, los que queremos servir a una comunidad organizada, los que queremos construir para el país y para el pueblo un futuro mejor. Si nos ponemos todos de acuerdo, verán ustedes como en poco tiempo la organización de la rama juvenil será un hecho.




ORGANIZAR NO ES JUNTAR GENTE




Nosotros tenemos un Consejo Superior del Movimiento Peronista. Es hacia allí donde hay que concurrir para organizarse. De allí sale -diríamos así- lo que habrá que hacer para ir realizando una depuración, construir, además, una organización.


Pero una, que podrá estar dividida en cincuenta partes; porque si practica siempre la misma ideología y doctrina, estarán siempre unidas .


Ya he dicho varias veces que organizar no es juntar gente, como algunos creen. Organizar es aunar sentimientos.


De manera que antes de juntar a la gente hay que convencerse que sienten y piensan de la misma manera. De lo contrario, en cuanto se junten, saldrán a los síllazos. En cambio. si están más o menos en claro de que todos piensan y sienten de una misma manera, cuanto más discutan, probablemente más se aglutinen y cohesionen. Eso es lo que pienso que hay que hacer.


Existe un Consejo Superior del Movimiento Peronista en el que se cohesionan las ramas que forman nuestro gran movimiento: la política, la sindical y la juvenil. Las dos primeras ramas están ya organizadas, sobre todo para las funciones que deben realizar. Y si no, acuérdense de las elecciones.


El partido político no tiene otra finalidad que las elecciones. Pero están también organizadas las otras fuerzas que no son solamente políticas. Cuando hablamos de una comunidad organizada, nos referimos a todas las organizaciones que gravitan en esa comunidad, ya sea con acción política, con acción social, con acción económica, con acción cultural, etcétera.


Eso es lo que nuestro Movimiento quiere. Cuando yo he hablado de una comunidad organizada, Es a ese tipo de comunidad que me he referido: que cuando haya que hacer un trabajo en común, las fuerzas que han de realizado estén organizadas, porque entonces representan la idea y el sentir general de esa masa que la compone.


Yo les agradezco muchísimo todas las iniciativas que ustedes han expresado, pero creo que, como decía uno de los compañeros, hay que empezar a organizarse sobre la raíz que da vida y vitalidad permanente a las organizaciones que que es el Consejo Superior del Movimiento Peronista. Quien no esté contactado, por lo menos con él, es inútil que diga que es peronista. De manera que vamos a comenzar ya un trabajo más eficaz, comenzando a establecer los contactos indispensables con el Consejo Superior Peronista, que en muy poco tiempo ha de quedar totalmente constituido.




LA REPRESENTACION AUTENTICA




En consecuencia, a ese Consejo hay que concurrir con todas las inquietudes. Todas las organizaciones que sean realmente peronistas, deben dirigirse allí , porque es el Consejo quien va a decir como organizarse y va a ayudar a realizar esa tarea, porque en esto también se necesita una ayuda material.


Todo ello se está preparando y dentro de poco tiempo ha de estar en funcionamiento. El congreso del Movimiento ahora está en un cuarto intermedio estudiando y buscando la mejor gente para constituirse. Mientras tanto, a través de las distintas ramas que integran el movimiento, irán materializando la posibilidad de nombrar sus fehacientes representantes.


Recién entonces la organización comenzará a ser realmente necesaria, cuando los que estén constituyendo el Consejo sean los reales representantes de los que forman el Movimiento, tanto en 'lo político como en lo social y en la juventud.


Por eso, a pesar de que seguiremos estas reuniones los días jueves. espero que las próximas sean ya para ir, más o menos, informando sobre como se rea1izará esa organización hacia el Conseio Superior. Esta entidad tomará las medidas para conectar todas las fuerzas peronistas que, con sus dirigentes, vayan concurriendo a ese Consejo Superior, contactándose en forma orgánica. que es lo que necesitamos. Estamos todavía inorgánicamente constituidos por pequeños grupos y por muchos que son dos veces "grupos": grupo por su formación y "grupo" por su pensamiento.


Todo esto lo tenemos que ir realizando sobre la marcha. El Consejo Superior ya tiene las instrucciones necesarias para ir conectando a todos los compañeros que concurran, ya sean del interior de la República como de la Capital Federal o del gran Buenos Aires. Es decir después de saber quién es quién empezamos a juntarnos y organizarnos para poder sumar voluntades de una misma especie.


En este sentido yo les pido que comiencen ahora ese trabajo. Todas las agrupaciones peronistas, cualquiera sea su signo, deben conectarse oficialmente al Consejo Superior Peronista y este tendrá la responsabilidad de decirles si o no, porque las dos cosas podrá decir.


Desgraciadamente, mi oficio no me da mucho tiempo y me tiene siempre a los saltos.


Quiero agradecerles que hayan venido hasta aquí. Si ustedes desean pueden quedarse en este local para conversar entre ustedes en la forma que deseen. Siempre es bueno cambiar opiniones y charlar un poco sobre estas cosas; eso suele ser muy conveniente. Para eso, queda esto a disposición de ustedes, mientras yo me voy a otra tarea que me está esperando.

martes, 4 de abril de 2023

El compañero Juan Raúl “Pajarito” García celebra su cumpleaños.

 



Juan Raúl García, más conocido como “Pajarito”, nació en Capital Federal.

A los 9 años conoció Eva Duarte de Perón. A los 11 años vivió en el hogar obrero hasta los 17 años.


En avenida de mayo 869 su lucha comenzó en las filas peronistas el 16 de julio 1955 y continuó en septiembre de 1955.


Volvió a Buenos Aires. en el año 1958 y conoció a Rojo, también conocido como “El bombero loco”. Compartió días de persecución, en tiempos de la dictadura, con Alberto Bríto Lima, Juan Esquer, Ramón Landajo, Elena Fernicola, Delia Parodi y  Federico Ruso.


Cayó preso a principios del año 1959 y salió en el año 1962 luego de haberlo torturado. En el año 1963 junto a Italo Vallese, hermano de Felipe, el doctor Raúl Matera,  Pablo Flores, Di Pascuale, Mújica y Ferraresi buscaron los restos de Felipe Vallese durante nueve días en el cementerio de  Merlo Libertad donde los tirotean los servicios de inteligencia de la dictadura. Durante esos días durmieron en las bóvedas, donde estaban los difuntos. .


En el año 1963 nuevamente volvió a ser apresado durante un año y medio por el atentado a Frondizi.


Luego en el año 1982 vuolvió a ser detenido por intimación pública.


En 2017 le entregaron la Distinción a la Militancia "Felipe Vallese". Hoy continúa siendo un ejemplo de lucha por la causa peronista

lunes, 25 de octubre de 2021

Se cumplen 162 años de La Acción naval de San Nicolás de los Arroyos

 La Acción naval de San Nicolás de los Arroyos tuvo lugar el 25 de octubre de 1859 en el marco de la Guerra entre la Confederación Argentina y el Estado de Buenos Aires. Si bien sus alcances fueron en extremo reducidos permitió la evacuación de las tropas porteñas y consiguientemente la recuperación


del ejército rebelde.


El 23 de octubre de 1859 en la batalla de Cepeda las fuerzas de la Confederación Argentina comandadas por Justo José de Urquiza vencían a las del Estado de Buenos Aires al mando de Bartolomé Mitre. Pocos días antes en el combate de Martín García (14 de octubre) la escuadra de la Confederación al mando de Mariano Cordero había forzado el canal de la isla y tomado el control del río Paraná.


El grueso de la escuadra porteña al mando de Antonio Susini permanecía desde el 6 de octubre estacionada en San Nicolás de los Arroyos y tras el revés las fuerzas de Mitre se replegaron a esa ciudad para la evacuación.


Susini contaba con once transportes y seis buques de guerra: los vapores Guardia Nacional, Riobamba, 25 de Mayo, Constitución, Caaguazú y Buenos Aires. El Guardia Nacional era el buque insignia: con 11 cañones de a 18 y 32 libras había sido adquirido recientemente para reemplazar al Pinto, caído en manos de la nación tras la sublevación del 7 de julio.


La escuadra de la Confederación, comandada por Luis Cabassa, estaba compuesta de los vapores Coronel Maurice, 14 cañones, Dorrego (Julio Fonrouge, 5 cañones), 9 de Julio (Luis Cabassa, 9 cañones), 14 de Octubre (Santiago Baldriz, 7 cañones) y General Benavídez (Bartolomé Cordero, 5 cañones), la barca Concepción (Augusto Liliedal, 11 cañones), el bergantín Presidente Urquiza (Copelo, 6 cañones), el bergantín goleta Congreso (Tomás Lubari, 5 cañones) y la goleta General Alvear (Dionisio Invierno, 7 cañones).


Al anochecer del día 25, Susini movilizó sus buques de guerra para cubrir el embarque de las tropas e inició un cañoneo con las fuerzas nacionales que se mantenían aguas arriba de la ciudad. El fuego duró hora y media hasta que Mitre ordenó pasar al abordaje aprovechando las tropas ya embarcadas.


En ese momento se desencadenó una fuerte tormenta que impidió la operación pero no así las tareas de evacuación, finalizadas las cuales la escuadra porteña inició la retirada hacia Martín García. Durante la acción las fuerzas porteñas sufrieron doce bajas.




lunes, 16 de marzo de 2020

Cuando Argentina y Chile eran países hermanos: A 67 años de esta carta de Perón a Ibáñez del Campo donde le sugiere gobernar para el Pueblo




Carta al Gral. Ibañez 16 de marzo de 1953

Escrito por Juan Domingo Perón.

Buenos Aires, 16 de marzo de 1953.

Al Excmo. Señor Presidente de Chile General don Carlos Ibáñez del Campo

Santiago de Chile

Mi querido amigo:

Muchas veces, alejándose se domina mejor un panorama. Por ello me atrevo a hacerle llegar algunas impresiones personales por si ellas pueden servirle de algo. Mi deseo de colaboración sincera y leal me impulsa a ello. Su indulgencia justificará todo ese deseo.

Cuando en 1946 me hice cargo del gobierno, me encontré con un panorama similar al suyo que me planteó el primer dilema: debía elegir entre el pueblo o las fuerzas internas y externas de explotación. Si trabajaba para el pueblo, debía enfrentar la lucha con los políticos, la oligarquía y el imperialismo explotador. Si me inclinaba, en cambio, por estas últimas, debería enfrentar muchos escollos, era probable que finalmente chocara con los dos, resultando así peor el remedio que la enfermedad.

Yo me decidí por el pueblo abiertamente y comencé filialmente a servirlo con medidas eficaces de gobierno, algunas espectaculares. El resultado no se hizo esperar. En poco tiempo conté con un predicamento popular tal, que toda resistencia quedó anulada, ya proviniese de la oligarquía, de los políticos o del imperialismo que actuaba debido a ellos. Con ese éxito y esa base di vuelta al país, tomé el gobierno integral y realicé una reforma total.

Sin el apoyo popular no podría haber hecho nada. Sin las medidas de gobierno en su beneficio, no habría contado nunca con el favor popular. El pueblo satisfecho por la obra de gobierno, abandonó a los políticos y una legión de hombres nuevos encuadraron en enorme masa, conduciéndolo hacia los nuevos postulados.

Fiel al viejo aforismo militar, yo preferí equivocarme en la elección de los medios que permanece inactiva. Me puse febrilmente a hacer. Todo lo demás se fue ordenando en el camino. Hoy hemos sometido a los políticos, aniquilando a la oligarquía o dominando al imperialismo en cuanto gravitan entre nosotros. Recién podemos decir que somos dueños de nuestro destino.

Con la experiencia de estos hechos, analizo el panorama chileno; Usted está allí enfrentando el mismo problema. La esperanza del pueblo lo hizo Presidente. Su responsabilidad es enorme. Su acción lo hará el verdadero líder de ese pueblo. Hay todavía muchos indecisos porque desean ver realidades antes de decidirse. Usted, mi querido amigo debe actuar sin demora y decididamente. El triunfo será suyo. Al servicio del pueblo uno se agranda cada día.

Su pueblo está preparado para todo. Sólo le falta el hombre. La providencia ha pensado en Usted. No debe tener la menor duda que la oligarquía, los políticos vendepatria y el imperialismo serán sus enemigos. Para vencerlos Usted necesita al pueblo y al pueblo se lo gana de una sola manera: luchando lealmente por él. Dé al pueblo, especialmente a los trabajadores, todo lo que pueda. Cuando a Usted le parezca que les da mucho, dele más. Verá el efecto. Todos tratarán de asustarlo con el fantasma de la economía. Es todo mentira. Nada hay. más elástico que esa economía que todos temen tanto porque no la conocen.

Es increíble hasta dónde puede irse en ese camino, hasta capitalizar políticamente a la masa popular. Una vez en posesión de ella, Usted no tendrá problema y el gobierno es una cosa sencilla. Sin ellos, en cambio, gobernar es una suerte de equilibrio en la cuerda floja.

Yo veo en Chile la acción abierta de la oposición, ayudada y financiada desde el extranjero. Entre los dos vandos -liberal pro-yanqui y radical marxista no hay diferencias apreciables, pues ambos, a la larga, serán los adversarios del Ibañismo. Muchos "acercados" son en el fondo opositores. Yo también los tuve aquí al comienzo.

Las masas populares abandonadas siguen a caudillos; pero, tan pronto se ven protegidas por el gobernante los abandonan y apoyan al gobierno. Este es un fenómeno natural. Hay que copar la masa y para ello hay un sólo camino: la justicia social. Que, a la vez satisface al pueblo y a la propia conciencia.

Créame, querido amigo, que sin esa acción previa todo le será difícil de realizar. Cada día que pasa la opinión le va volcando sectores en contra. No les dé tiempo. No sea yunque, sea martillo. Tome la iniciativa y con la libertad de acción en su poder será invencible. Los políticos actuarán en la trastienda. Si uno los deja lo llevan insensiblemente a ese campo y allí ellos son fuertes. . Hay que llevar la lucha a la calle, allí no valen nada y se someten pronto.

Ya han comenzado la "lucha de guerrillas" en los diarios y de rumores en los sectores propios. No tarde y llévelos a la batalla campal. Allí serán derrotados, porque si hacen guerra de guerrillas, es porque no están en fuerza ni disposición para una lucha decisiva.

Desde el gobierno es fácil, porque uno les da batalla mediante medidas de gobierno que beneficien al pueblo, matando así "los pájaros de un tiro".

Si he de serle franco, como siempre lo seré con Usted, debo decirle de soldado a soldado, que su pueblo comienza a dudar. No espere más para tomar algunas medidas, lo más espectaculares posibles, en beneficio del pueblo. Ello decidirá esta primera parte de la lucha. Mayores salarios y abaratamiento de la vida. Debe ser la consigna y yo en su lugar lanzaría al gobierno a la batalla por estos objetivos; medidas y arbitrios para conseguirlo, sobran. El solo anuncio le dará la victoria, pues los primeros días serán de protesta de los especuladores, pero luego, cuando el pueblo apoye al gobierno, será una avalancha incontenible. No tema a los agoreros de la economía; generalmentea esos los pagan para agitar el fantasma. Este, como todos los fantasmas, desaparece con la luz del sol, que no tarda en borrar las tinieblas de la duda.

En estos momentos, en Chile, observo el proceso de las pequeñas cosas. Rumores y especies malévolamente lanzados en los círculos políticos, militares y populares para desprestigiar al gobierno y a sus hombres y mujeres. Un golpe maestro del gobierno sería terminar con todo eso, mediante algo espectacu­lar como lo que antes mencioné. Si no la lucha se circunscribirá a pequeñas cosas, en la que los políticos son verdaderos maes­tros, de la intriga y de la calumnia.

En la política (que es una lucha), como en la guerra, el conductor, como decía Napoleón, nada debe desear más que una batalla; sobre todo cuando se la tiene ganada de antemano. Esa batalla ganada lo resuelve todo.

Creo que también la lucha impone que sea breve. Comando al servicio del comandante. Pero la decisión de esta batalla está en la conducción personal directa mediante buenos organismos de ejecución. Yo me desenvolví en los comienzos con pocos hombres leales y eminentemente ejecutivos. Vale más uno que quiera hacer que muchos capaces solamente de concebir, cómo que da más trabajo al diablo un justo, que un millón de creyen­tes inoperantes.

Creo, asimismo que, referente a nuestro convenio, debemos tomar medidas similares. Realizar todo lo que directamente podamos sin esperar más. Designar ya mismo comisiones de estudio y avanzar con ellas aún cuando no sea sino para no "dejar enfriar el asunto" y mantener latente el interés despertado.

Dar amplia publicidad allí y acá a todo lo referente a este asunto en forma de demostrar todos los días cómo avanza en su realización.

Quizás el asunto de internación de ganado podría iniciarse rápidamente en forma de presentar allí una abundante provisión a precios rebajados. Sería de un efecto excelente. Por las cuentas no debe preocuparse, pues los efectos políticos buscados son superiores a toda otra consideración. Pagamos a medias, si es preciso...

En esto, mi general, deseamos servirlo de la mejor manera. Usted dirá qué debemos hacer. Si a Usted le parece mandamos comisiones nuestras a ésa, o vienen comisiones chilenas aquí. En fin, Usted dirá.

Dos instrucciones a mi Embajada para que proceda sin demora.

Mi general: he tratado de volcar mis inquietudes al amigo. Tal cual las pienso y las siento. Si he sido impertinente le ruego que me disculpe. El gran cariño que le profeso me ha inducido a escribirle como a un hermano. Si pudiera Usted penetrar mis verdaderos sentimientos, justificaría los excesos, de éstas, mis sinceras palabras. Espero sus órdenes, y hasta entonces reciba un gran abrazo.

Firmado: Juan Perón

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Se cumplen 63 años de esta carta de Perón a Alcides R. Lopez Jové




Carta al Ing. Alcides R. Lopez Jové 6 de noviembre de 1956

Escrito por Juan Domingo Perón.

Caracas, 6 de noviembre de 1956.

Al lng. Alcides R. López Jové

Lima *

Mi querido amigo:

Contesto su carta del 30 de octubre pasado y le agradezco sus informaciones y recuerdos, como asimismo retribuyo su amable saludo con todo mi afecto.

Me alegra que la organización del Comando se vaya concretando y que, pese a las dificultades apuntadas pueda Usted ir despacito adelantando trabajo sobre el mismo. En todas partes los comienzos han sido difíciles, pero hoy tenemos un Servicio Exterior mejor que el que forman los paniaguados de la canalla dictatorial ocupados en hacer plata, contrabandear y emborracharse.

Los resultados de nuestros muchachos en todas partes son excelentes. Estamos en todos los países latinoamericanos y en Europa y Medio Oriente. Los exilados funcionan mucho mejor que nuestra antigua representación diplomática formada de mala gente, podrida en veinte años de no hacer nada que no fuera en provecho personal. En casi todas partes le hacen la vida imposible a los representantes de la tiranía. Un poco en serio y un poco en broma, los tienen locos. Por eso la formación de los Comandos de Exilados ha sido de una eficacia extraordinaria en todas partes. Sus servicios, como intermediarios de la conducción, excelentes y de gran utilidad práctica. En la actualidad, entre todos los países, más de dos mil exilados trabajan directa o indirectamente en estos servicios. Por eso, completar Perú es de cierta importancia, para no dejar lunares.

Referente a las personas y sus aptitudes todo es empezar. Algunos tardan en "entrar en calor", pero una vez que entran suelen ser buenos. Lo principal es empezar con cualquier cosa; verá Usted que luego todo sale sólo. Es contagioso. Me parece bien lo del Cónsul, siempre que no nos "esté pasando".

Le ruego que lo vea al General Noriega de mi parte, a cuyo fin le adjunto una carta; él es muy amigo mío y puede ayudarle mucho. Lo mismo que la gente que le acompaña.

Seoane es también amigo y si lo ve salúdelo en mi nombre. Es persona buena y creo que allí entre los partidarios cuenta con gran predicamento. Al fin y al cabo los Apristas son gente de nuestras ideas y coinciden con nuestros objetivos.

No se preocupe por los diarios que, en cadena, responden a la orientación de S.I.P.; pero todo el mundo lo sabe y nadie les cree porque no ignoran que son unos mentirosos descomunales. La actual prensa del mundo no hace ya opinión porque todo el mundo la conoce y sabe para quiénes trabaja. Ellos empeñados en hacer la realidad con falsedades se están cavando su propia tumba, porque cuando digan la verdad nadie les va a creer. Afortunadamente la realidad se hace sólo con la verdad. Podemos decir una mentira; pero no podemos hacer una mentira. El desprestigio acabará con ellos antes que ellos puedan acabar con la verdad.

Las noticias de la Patria son cada día más optimistas para nosotros. Se encuentran en plena descomposición de sus fuerzas, en tanto nosotros, cada día estamos mejor organizados y preparados para lo que ha de venir. Las instrucciones se cumplen cada día aunque los diarios de la canalla dictatorial evitan publicaciones sobre los sabotajes, boicots, huelgas, paros, etc. Los Comandos proliferan y cada día se intensifica y se extiende la organización. Nuestra posición intransigente está haciendo maravillas. Los políticos no consiguen conmover ni a un sólo peronista, salvo algunos dirigentes vividores que, dentro de nuestras filas, no arrastran ni a un sólo hombre. Nuestros muchachos heroicos e imperturbables siguen adelante.

Saludos a los compañeros. Un gran abrazo.

Firmado: Juan Perón

viernes, 2 de agosto de 2019

La eterna sabiduría del General Perón en este discurso del que se cumplen 46 años




MENSAJE A LOS GOBERNADORES DE LAS PROVINCIAS, EN LA RESIDENCIA PRESIDENCIAL DE OLIVOS 
Juan Domingo Perón 
[2 de Agosto de 1973]


Señores: Tengo el inmenso placer de volver a ver a todos los compañeros que ahora tienen la responsabilidad del gobierno en nuestras provincias. Le he pedido especialmente al señor Presidente que me permitiera poder conversar con ustedes, aunque sea unos breves momentos, porque todavía los médicos no me dejan charlar mucho, diremos así.
Sin embargo, yo quisiera por lo menos expresar algunas de las ideas que comenzarán a caracterizar nuestra actividad partidaria, porque el Movimiento Peronista necesita de una organización después de dieciocho años en que hemos tenido que sostener una lucha difícil y enconada, en todas partes y en toda circunstancia.
Hay un viejo principio de la lucha que establece: “Separarse para vivir, y unirse para combatir”. Nosotros, durante estos años, no hemos hecho una dirección política, sino una lucha política. Esa lucha política ha impuesto la necesidad de una conducción centralizada, que es por antonomasia la forma de la conducción.
Pero la lucha ha finalizado por lo menos en su aspecto fundamental. Esa lucha enconada, difícil, violenta en algunas circunstancias, ya ha terminado; y comienza una lucha más bien mancomunada, de todas las fuerzas políticas en defensa de los intereses y de los objetivos nacionales.

INSTITUCIONALIZAR EL MOVIMIENTO

Nosotros somos, por decisión popular, quienes tenemos la responsabilidad de la dirección; y en consecuencia la tiene nuestro Movimiento, que es el que realmente ha triunfado, no tanto en base a la lucha y a todas esas circunstancias, sino a haber procedido dentro de la verdad y defendiendo una razón que, a la larga, es siempre la que triunfa. Y tenemos una grave responsabilidad, que no puede ser de un hombre ni de unos pocos hombres, sino de todo el Movimiento Justicialista, en todo el país, para lo cual creo yo que es indispensable que comencemos por institucionalizarlo; institucionalizarlo con toda seriedad y con toda decisión.
Desde que caímos en 1955 he pensado en tratar de institucionalizar el Movimiento; pero no era una cosa fácil, debiendo sostener simultáneamente una lucha que imponía, precisamente, una conducción centralizada.
Pero las circunstancias actuales nos permitirán ir transformando ese gran Movimiento, hasta ahora absolutamente gregario, en una verdadera institución política, que no solamente se ocupe de la lucha política, sino, también, de la cultura política que nuestro país necesita.

CULTURA POLÍTICA

Nosotros somos un país politizado, pero sin cultura política. Y todas las cosas que nos están ocurriendo, aun dentro de nuestro propio Movimiento, obedecen, precisamente, a esa falta de cultura política. Nuestra función dentro del Movimiento no es ya, solamente, de adoctrinamiento -en lo que hemos trabajado mucho, y eso ha traído la politización-, sino de ir cultivando las formas que lleven nuestro Movimiento al más alto grado de cultura política, lo que será un bien inmenso para el país, no sólo por lo que representa para el Movimiento Justicialista, sino porque inducirá a las demás fuerzas políticas a que también adquieran ese grado de cultura política.

DEMOCRACIA INTEGRADA

La política, hoy, ya no son dos trincheras en cada una de las cuales está uno armado para pelear con el otro. Este mundo moderno ha creado necesidades, y los pueblos no se pueden dar el lujo ya de politiquear. Esos tiempos han pasado; vienen épocas de democracias integradas en las que todos luchan con un objetivo común, manteniendo su individualidad, sus ideas, sus doctrinas y sus ideologías, pero todos trabajando para un fin común. Ya nadie puede tratar de hacer una oposición sistemática y negativa, porque los países no pueden ya aguantar una actitud política semejante; uno ve cómo en el mundo entero esto ya está entrando.
Nosotros quizá hayamos tenido la última lucha dura y difícil en estos dieciocho años; pero se inicia para nosotros una nueva etapa, en la cual una organización y una elevación del nivel cultural político de nuestras masas nos facilitarán todos los trabajos y todos los esfuerzos que deberemos realizar. Por esa razón hemos dispuesto que se comience a estructurar el Movimiento Peronista como institución. Yo ya dejaré de ser el factótum, porque ya no es necesario que haya factótums. Ahora es necesario que haya organizaciones; crear un Consejo Superior, que será el verdadero encargado de la dirección y de la conducción del Movimiento Peronista.
Ese Consejo Superior será realmente representativo. Ya no seguiremos con el procedimiento del dedo, porque eso no va a ser eficaz. Ahora tenemos que empezar con el procedimiento del voto que haga verdaderamente representativo el instrumento que ha de manejar, dirigir y conducir el Movimiento Peronista.
Ya hemos designado una comisión para encargarse de estructurar esa organización, y se construirá en breve tiempo el Consejo Superior Peronista, con su mesa ejecutiva, que será la encargada de dirigir y conducir el Movimiento. Si conseguimos que ese instrumento sea realmente representativo, habremos dado un gran paso en la institucionalización.

LA ORGANIZACIÓN VENCE AL TIEMPO

Hay que recordar, señores, que mientras los movimientos gregarios mueren con su inventor, los movimientos institucionales siguen viviendo aun cuando desaparezcan todos los que lo han erigido. Porque el hombre no vence al tiempo; la organización es lo único que puede vencerlo.
Yo ya estoy viejo, y el hecho de que se acerque mi final nos debe hacer pensar en que es necesario que este Movimiento se institucionalice para que pueda continuar en el tiempo y en el espacio, aun prescindiendo de mí. Y desde este momento debe comenzar a prescindir de mí, para que sea manejado por los peronistas que los propios peronistas designen.
Esto es lo primero que quería decirles, para que cada uno de los señores gobernadores pueda llevar a su provincia este concepto; y si lo hacemos integralmente en todo el país, en poco tiempo habremos conseguido la institucionalización de nuestro Movimiento.
Este es el momento preciso para hacerlo. Y creo que desde aquí comenzaremos a accionar en el orden de la conducción de conjunto, para que cada una de las partes (y cada provincia es una) pueda cooperar con esta institucionalización que nos dará a nosotros una seguridad de prolongación en el tiempo y en el espacio.

PONERNOS TODOS A TRABAJAR

Otro asunto que cabría también decirles a los gobernantes está referido, a nuestra acción, la acción gubernamental que afortunadamente se ha iniciado en forma constructiva. Estos primeros sesenta y tantos días de gobierno en todas partes han permitido ponernos en claro sobre lo que está sucediendo y lo que ha sucedido en el país. Es el primer paso: desatar el paquete, para ver lo que ese paquete contiene. Estos sesenta días han sido suficientes para que todos nos demos cuenta de cuál es la situación del país. Y pensamos que en esta situación el país podrá salir adelante si todos los argentinos se ponen a trabajar para conseguirlo.
Creo que el momento es extraordinariamente importante para que consigamos esta acción que será decisivamente definitiva para el país.
Yo he estado en Europa en la época de la reconstrucción, y he visto en cada uno de los países que he podido visitar y conversar con la gente, el esfuerzo que ha realizado y el gran espíritu de unidad con que unos y otros, tanto los conservadores como los comunistas, se han puesto a trabajar todos para reconstruir su país. A ninguno se le ha ocurrido hacer un tipo de política opositora y cerrada. Es decir, se ha llegado por obra de las circunstancias a formar una democracia integrada en la que cada uno es parte de un gran organismo que trabaja con un solo objetivo: reconstruir el país.
Nosotros salimos de una guerra civil, desembozada o no, pero guerra civil, en la que se ha destruido en el país todo lo que pudo destruirse, comenzando por destruir al argentino, que es la más terrible de todas las destrucciones que pudieran haberse realizado.

DESVIACIONES IDEOLÓGICAS

La delincuencia juvenil que ha florecido de una manera espectacular en el país, es uno de los índices más claros de lo que se hizo en la destrucción del hombre.
Los procedimientos administrativos, con todas las deformaciones que los señores gobernadores han de haber encontrado en cada una de las provincias, indican otro sector de la descomposición.
Las desviaciones ideológicas y el florecimiento de la ultraizquierda, que ya no se tolera ni en la ultraizquierda. Yo he visitado a los países detrás de la cortina, y ya la ultraizquierda ha muerto. Esta ultraizquierda aun para los países comunistas es un material de exportación, pero no de importación.
Todo esto indica el proceso de descomposición del hombre, que es lo más grave que pueda haber ocurrido en el país. No hablemos de las demás cosas que sabemos bien, y que saben ustedes mejor que yo cómo han sido destruidas en todas partes. Porque la destrucción aquí ha comenzado por lo más grave que puede producirse: la destrucción del Hombre; ha seguido por lo más grave que pueda haber después de eso, que es la destrucción del Estado. Es el Estado que se ha destruido; son sus instituciones las que han sido atacadas en sus basamentos. Por eso debe darse principio a la reconstrucción, porque en la reconstrucción hay que seguir probablemente el sistema inverso de la destrucción.
La destrucción, en las instituciones como en los pueblos, comienza por la cabeza, como sucede con el pescado, éste empieza a pudrirse por la cabeza.
Nosotros debemos buscar esos factores en cada uno de los estamentos que manejamos y que gobernamos, para ir reconstruyendo eso, y dedicar a la cultura y a la educación el más grande sector que podamos, porque es allí donde vamos a incidir sobre la reconstrucción del hombre, que es la más importante. La cultura y la educación deben tener en nuestro país un rasgo prominente en la acción que desempeñemos.

TENEMOS UNA JUVENTUD MARAVILLOSA

Tenemos que educar a un pueblo que está mal encaminado, y debemos encaminar una juventud que está, por lo menos, cuestionada en algunos graves sectores. Lo que ocurrió en Ezeiza es como para cuestionar ya a la juventud que actuó en ese momento. Esa juventud está cuestionada. Tenemos una juventud maravillosa, ¡pero cuidado con que ella pueda tomar un camino equivocado! Y ésa es obligación nuestra, ésa es tarea nuestra.
No se trata de limitar las aspiraciones ni los pensamientos del hombre. Se trata de educar al hombre, y de darle el sentido de equilibrio sin el cual nosotros no iremos a ninguna parte.
Tenemos que volver a la Grecia de Pericles, donde en cada frontispicio había una leyenda que decía: Todo en su medida y armoniosamente. Nosotros somos un movimiento de izquierda. Pero la izquierda que propugnamos es una izquierda justicialista por sobre todas las cosas; no es una izquierda comunista ni anárquica. Es un izquierda justicialista que quiere realizar una comunidad dentro de la cual cada argentino tenga la posibilidad de realizarse; no más allá.
Nosotros hemos visto fracasar al capitalismo individualista, pero hemos visto también fracasar al capitalismo estatal. Ellos han sido ya perimidos por la evolución; y no sólo aquí: lo mismo en Budapest o en cualquier parte. No vayamos sobre lo que nosotros venimos sosteniendo desde hace treinta años y que es lo que le ha dado el éxito actual al Movimiento Justicialista.
Ahora sí, seamos capaces de realizarlo todo en su medida y armoniosamente. Tenemos un ejemplo en nuestro propio proceder. En los dos gobiernos justicialistas anteriores, nos apresuramos un poco y creamos una oposición, justificada o no, pero oposición que al final dio en tierra con nosotros. No lo habíamos hecho todo en su medida y armoniosamente.

LOS CAMBIOS ESTRUCTURALES

La autocrítica es indispensable en cada una de estas circunstancias. Ahora hay muchos gorilas que dicen: “Ahora estamos de acuerdo, hemos aprendido”. Ellos también estaban equivocados. Ellos, por retardatarios; nosotros, por apresurados. En el futuro, lo que tenemos que hacer es terminar en el país tanto con los apresurados como con los retardatarios, y hacerlo todo en su medida y armoniosamente.
Esto es lo que impone el gobierno de nuestros días, y el Justicialismo de nuestros tiempos. Somos revolucionarios, porque vamos a los cambios estructurales que hagan más felices a los argentinos y más próspera y más grande nuestra Patria.
Lo que hagamos en su medida y armoniosamente será lo constructivo. Lo que quisiéramos hacer violenta, apresurada o retardatariamente, no es el camino que debemos elegir. Yo creo que gobernar en estos tiempos y en esta Argentina no es difícil, a pesar del caos que nos han dejado.
No es difícil, si llamamos a todos los hombres de buena voluntad que, como argentinos, quieran luchar por la grandeza de nuestra tierra y por la felicidad de nuestro pueblo. Yo creo que en ningún corazón bien intencionado pueden estar ausentes estas premisas, que son las premisas de todos los tiempos.
Señores: yo no quiero seguir abundando en otras consideraciones. Creo que estos dos asuntos a que me he referido son los fundamentales.

SER ESCLAVOS DE LA LEY

Estoy empeñado en una tarea política: llamar a todos los políticos, cualquiera sea su ideología y cualquiera su orientación, para que se pongan en esta obra, que será la tarea común. He hablado ya con los que han sido nuestros compañeros de lucha en el Frente Justicialista de Liberación; he conversado con el doctor Balbín; voy a hablar mañana con quienes formaron entonces La Hora del Pueblo; y después lo haré con nuestros opositores finales, cualquiera que sea su ideología.
Incluso con el Partido Comunista, que si se coloca dentro de la ley y acciona dentro de la ley, será amparado y defendido por nosotros. Pero dentro de la ley. Cuidado con sacar los pies del plato, porque entonces tendremos el derecho de darle con todo.
No admitimos la guerrilla, porque yo conozco perfectamente el origen de esa guerrilla. Los partidos comunistas que en otros países han visto que dentro de la ley iban a su destrucción, han querido salirse de la ley para defenderse mejor. Eso no es posible. No es posible dentro de un país donde la ley ha de imponerse. Porque la única manera de no ser esclavos, es ser esclavos de la ley; y eso nosotros tendremos que imponerlo, de cualquier manera.
Yo conozco el origen de todo esto. He estado en París, precisamente en las barricadas, y he conversado y participado con mucha gente que estuvo allí; y que estuvo para eso, para las barricadas. Y sé bien cuáles son los procedimientos que quieren poner en marcha, y que se han puesto en marcha en eso que llamaron Segunda Revolución Francesa, el 30 y 31 de julio de 1968, en París, cuando colocaron en el frontispicio de la Sorbona un gran letrero que decía: “Ustedes son las guerrillas que han de liberarnos de lo que nos quieren vender: la muerte climatizada con el nombre de porvenir. El orden industrial debe desaparecer. El mercado de consumo debe morir de muerte violenta. Buscamos un gobierno que sea capaz de poner la imaginación de por medio”. Así rezaba el letrero. Pero la finalidad era formar las guerrillas. Guerrillas que después hemos visto funcionar en todas partes.
Bien: eso es un asunto que la ley no tolera, y que en consecuencia nosotros no podemos tolerar. Nosotros no le ponemos ningún inconveniente, si ese partido político -se llame Comunista, se llame ERP o se llame Mongo Aurelio, cualquiera sea el nombre que tenga- quiere funcionar dentro de la ley, como estamos nosotros. Tampoco le temeríamos fuera de la ley, pero no es lo correcto para un gobierno; ya eso se ha visto funcionar en otras partes, y no es lo correcto. En lo que sea fuera de la ley, es la Justicia y la Policía las que deben entender.

GOBERNAR NO ES MANDAR

Si nosotros podemos persuadir de lo mismo a todos los argentinos, de una o de otra tendencia, creo que cumpliremos una gran acción de gobierno. Gobernar no es mandar; ése es el defecto que cometemos muchas veces los militares, que estamos acostumbrados al mando.
Mandar es obligar, gobernar es persuadir. Y al hombre es mejor persuadirlo que obligarlo. Esa es nuestra tarea: ir persuadiendo a todos los argentinos para que comencemos a patear todos para el mismo arco; es decir, hacia los objetivos de nuestro país y hacia las necesidades de nuestro pueblo.

COMPAÑEROS DE MARCHA, NO ADVERSARIOS

Cuando hayamos alcanzado estos dos grandes objetivos, quizá nos podamos dar el lujo de volver a politiquear. Hasta entonces, hay que trabajar, no hay que politiquear. En esto, yo creo que he conversado con la mayor parte de los hombres representativamente políticos del país, y todos están totalmente de acuerdo con ello. Entonces, comencemos a ser compañeros de marcha, no adversarios.
Los adversarios y los enemigos, ya deben de haber desaparecido en nuestro país. Nosotros hemos aprendido; ellos también deben de haber aprendido. Por eso nuestra acción es de persuasión, no de mando. Debemos renunciar a ese mando para empeñarnos en la persuasión, que será, sin duda alguna, mucho más eficaz para nuestra acción de gobierno.
Creo, señores, a pesar de la situación difícil que hemos encontrado en nuestro país en lo económico, en lo social y en lo político, que la habilidad de los gobiernos que comenzaron el 25 de mayo le han ido ya solucionando, especialmente en el aspecto económico, que era el más difícil.
He escuchado las exposiciones del señor Ministro de Hacienda, y, verdaderamente, yo tengo cierta experiencia, porque he pasado varias veces por estas mismas cosas, y me siento sumamente optimista, porque veo que la acción económica está manejada por hombres que saben negociar y saben comerciar, y ésa es la ciencia de la economía.
Recuerdo siempre que una vez, conversando con Miguel Miranda -que era un hombre que se había formado por sí solo, desde ganar noventa pesos en Bunge y Born hasta tener treinta fábricas-, yo defendía a algunos técnicos que se arrimaban y que él no les llevaba el apunte, no les hacía caso, hasta que un día, enojado, me dijo: “Cállese con esa gente. ¿Usted cree que su esos tipos supieran algo de lo que es la economía, estarían empleados por trescientos cincuenta pesos de suelto? Serían millonarios”.
Yo siempre he tenido mucha más fe en los hombre de empresa, que son los que han demostrado fehacientemente que saben hacerlo. El país, como negocio, es un gran negocio individual amplificado, de manera que el que es capaz de manejar un gran negocio, a este otro gran negocio puede también manejarlo. El técnico es necesario, porque siempre hay contralores que ejercitar. La concepción debe estar, en mi concepto, en la cabeza de los que saben concebir los negocios, y la ejecución en los que son capaces de vigilar y manejar una ejecución. Por eso los dos se complementan, el hombre de negocios para concebir, el técnico para ejecutar. Y si nosotros conseguimos unir esas dos cualidades, podemos descansar tranquilos, porque la economía está en buenas manos, como noto que lo está durante el tiempo que se lleva de gobierno en el orden nacional.

TODO EN SU MEDIDA Y ARMONIOSAMENTE

Los demás asuntos se resuelven también por el mismo camino. El orden social se restablecerá cuando, a través de una educación popular, quitemos toda esperanza a los perturbadores y a los infiltrados, y demos el verdadero valor que tiene el aspecto social, llevando a través del Estado y a través de las instituciones de todo orden el concepto de la vida social de los países modernos.
En cuanto a la acción política, creo haberles dado ya mi opinión.
Si nosotros, señores, realizamos todo esto de acuerdo con el viejo apotegma de los griegos: Todo en su medida y armoniosamente, podemos asegurar que el éxito estará de nuestra parte.
Yo pido a Dios todos los días para que este milagro pueda realizarse y para que un día los argentinos puedan agradecérnoslo en la forma en que los pueblos suelen agradecer a los hombres, cuando los hombres no solamente se honran con los cargos, sino que también saben ennoblecer esos cargos.

JUAN DOMINGO PERÓN